jueves, 16 de diciembre de 2010
ocurrencias
es que no sé qué hacer con la cabeza.
es que me enojo sola,
es que extraño.
es que me voy de viaje
(es que se va Lu de viaje)
es que la locura está más cerca de lo que pienso
es que se acaba un año
y empieza otro.
es que findeaño ya no me divierte.
es que los encuentros no suceden
es que me olvido
es que me acuerdo.
es que no sé qué pensar
es que no entiendo algunos chistesunpocodesagradables
es que no puedo escucharme
es que me sorprende escuchar mi voz
es que hay muchas preguntas
y muchas respuestas anticipadas.
es que no me alcanza el tiempo,
y a la vez no sé qué hacer con él.
es que estoy en los lugares equivocados,
es que vivo momentos equivocados.
es que quiero estar sola,
y no quiero
es que no me enamoro.
es que me pongo nerviosa y no me salen las palabras
es que no me sale escribir (o sí?).
es que de golpe me tiran un huevo en la cabeza
y de golpe me contestan que sí
es que siempre antes contesto que no
es que muchas veces hago un "sí".
es que quiero hacer algo pero me asusta
es que no hago porque me asusta
es que hay cosas que no digo,
y hablo mucho.
es que no sé
es que sé.
es que me pasan cosas
y se me pasan,
es que todo va muy rápido
y a veces no tanto.
es que me dan lágrimas en la garganta
y es que me da angustia en los ojos
es que me da ansiedad
y me da el bajón,
y como algo dulce
y se me pasa por un rato...
jueves, 9 de diciembre de 2010
sábado, 20 de noviembre de 2010
infantil-mente
Responsabilidad estética
(Por Luis Pescetti, de su libro Nadie te creería, muy recomendable se los juro)
Mirá, Valeria, me tenés repodrido. Si sabés que me gustás, ¿¡por qué no me hablás por teléfono, eh!? ¿¡Qué te pensás!? ¿¡Querés que me quede toda la tarde al lado del teléfono como un tarado!? El otro día por ejemplo, el lunes, me moría de ganas de que me llamaras. ¡Y ni me hablaste! ¡Entonces resulta que no fui ni a jugar con los chicos, ni al club, ni a nada! ¡Al divino botón! ¡Porque no sonó el teléfono ni con una llamada equivocada! ¿¡Qué te creés!? ¿¡Te creíste mucho!? Sabés que sos muy linda, entonces tendrías que fijarte un poco, porque es como cuando alguien es muy fuerte: si no cuida cómo usa los músculos capaz que le da un empujón a alguien y no quiere hacerle nada, pero al otro lo tira al piso. O da la mano para ser amable y al otro le deja los huesos como un trapo torcido. Es lo mismo, ¿entendés?, porque vos sos linda, entonces tenés que tener un poco de cuidado, porque sin querer podés, no te digo lastimar, porque no es igual igual, pero más o menos, ¿te das cuenta? Tal vez lo hacés sin querer, o no hacés nada, pero igual tendrías que prestar atención porque yo te cruzo enfrente y a lo mejor a vos no te pasa nada; pero vos me pasás enfrente y me quedo todo así. Parezco la momia, ¿entendés? Poné un poco de tu parte, también. Por eso no es lo mismo. Ahora que te expliqué y lo entendiste, fijate. Yo no te voy a decir nada, pero hoy me gustaría que me llames, así que no esperes que te hable yo.
