jueves, 9 de diciembre de 2010
sábado, 20 de noviembre de 2010
infantil-mente
Responsabilidad estética
(Por Luis Pescetti, de su libro Nadie te creería, muy recomendable se los juro)
Mirá, Valeria, me tenés repodrido. Si sabés que me gustás, ¿¡por qué no me hablás por teléfono, eh!? ¿¡Qué te pensás!? ¿¡Querés que me quede toda la tarde al lado del teléfono como un tarado!? El otro día por ejemplo, el lunes, me moría de ganas de que me llamaras. ¡Y ni me hablaste! ¡Entonces resulta que no fui ni a jugar con los chicos, ni al club, ni a nada! ¡Al divino botón! ¡Porque no sonó el teléfono ni con una llamada equivocada! ¿¡Qué te creés!? ¿¡Te creíste mucho!? Sabés que sos muy linda, entonces tendrías que fijarte un poco, porque es como cuando alguien es muy fuerte: si no cuida cómo usa los músculos capaz que le da un empujón a alguien y no quiere hacerle nada, pero al otro lo tira al piso. O da la mano para ser amable y al otro le deja los huesos como un trapo torcido. Es lo mismo, ¿entendés?, porque vos sos linda, entonces tenés que tener un poco de cuidado, porque sin querer podés, no te digo lastimar, porque no es igual igual, pero más o menos, ¿te das cuenta? Tal vez lo hacés sin querer, o no hacés nada, pero igual tendrías que prestar atención porque yo te cruzo enfrente y a lo mejor a vos no te pasa nada; pero vos me pasás enfrente y me quedo todo así. Parezco la momia, ¿entendés? Poné un poco de tu parte, también. Por eso no es lo mismo. Ahora que te expliqué y lo entendiste, fijate. Yo no te voy a decir nada, pero hoy me gustaría que me llames, así que no esperes que te hable yo.
viernes, 29 de octubre de 2010
¿Quién sos?
Otros no entienden por qué voy a la Plaza (tampoco lo toleran): "¡ay qué sindicalista!", "¿Qué? ¿ahora sos K?".
Dice otra amiga después de quejarse sobre la rutina y sobre el achanchamiento (literal y metafórico) de su novio: "¿Y vos por qué estás sola? Te voy a presentar a los primos de mi novio; son así como él...".
Ahora bien, este es uno de los últimos planteos que recibo:
"Ay, pero no entiendo, ¿quién sos? conmigo te reprimís y con otros sos la líder y no entiendo, es re falso eso, ¿cuál sos vos, la líder o la reprimida?" (ja ja ja, no puedo parar de reírme mientras escribo estas últimas frases, ¿no suena disparatado?)
Digo: estoy tomando las riendas;
pienso que si uno no dice lo que le molesta en el momento que le molesta, se pudre todo adentro y sale por lugares poco felices.
Pienso que es tiempo de sostener mis convicciones, en lo que creo y siento sobre determinadas situaciones, le guste a quien le guste, aunque tampoco termine de entender muy bien por qué lo hago (y "no sea K").
Al fin y al cabo creo que no se puede vivir la vida sin tomar posición, sin hacerse oír, sin decir.
Me pregunto de qué se trata tomar las armas cuando hablamos de hacer una revolución. Me replanteo si es posible cambiar el presente sin manifestarnos, si de eso se trata "hacer política" y "ser ciudadanos".
Aprendiendo a escuchar voy empezando a hablar. Y no me importa si a otros los incomoda. Cada cual que se haga cargo de su fantasmita... (y sino, existe la terapia)