jueves, 12 de febrero de 2009

Yin Yang

Des-esperar

Ya no te espero.
No quiero.
Arreglá el reloj de tu memoria,
acordate del paso del tiempo,
y olvidate de que yo adapte el mío.

No me gusta esperar, menos esperar-te.
Ya no quiero ni puedo,
porque encima ya me saqué el reloj,
así que no te recuerdo.

(Dulce) espera

...y una noche me compré unos kilos paciencia,
para por fin aprender a cocinar con mi ansiedad.

Rompí media docena de huevos de recuerdos,
los batí bien fuerte con un kilo de harina de olvido

y una pizca de polvo de estrellas.
Puse la mezcla en el horno,
a fuego lento y bajo,
hasta que salió olor a corazones.

Saqué la torta,
le agregué algo de miel para endulzar,
y unas frutillas bien rojas (como mi cara cuando te miro)

para decorar.

Para terminar,
desparramé la paciencia,...


...para esperarte llegar.



lunes, 9 de febrero de 2009

me duele la panza

¿Cómo es eso de las mariposas? ¿Eso de las mariposas-desdelapanza?

Que te suben y te bajan,
revolotean,
van y vuelven,
las que hacen que hagas estupideces.


Marea alta,
suben las olas,

esperando que rompan.

Mar revuelto.

Están viniendo (otra vez) ;
son las mariposas-en-la-panza.

lunes, 2 de febrero de 2009

Instantánea

Lunes a las 8 de la tardenoche, nubladito y con calor.

Una mesa de madera afuera de una pizzería, con dos sillas de madera, una frente a la otra. Una cerveza casi vacía, dos vasos grandes, con un poquito de cerveza.

Los personajes; un chico morocho de pelo corto de unos veintidós años, y una chica de la misma edad, con rastas enmarañadas en una media cola, muy rubia y de tez blanca. Ella viste una musculosa negra y una pollera, él un short floreado a la moda y una remera blanca.

Están sentados cada uno en una de las sillas, ella con la cabeza apoyada en sus brazos sobre la mesa, detrás de un vaso de cerveza; él hablando, buscándole (a ella) la mirada.

Alrededor, gente que pasa inadvertida de lo que allí ocurre...
hasta que los miro y escucho:

ÉL (sereno y seguro): - ... pero ¿qué duda tenés? ¿querés saber si sos linda? ¡Claro que sos linda! Si te digo que me gustás...

ELLA sonríe colorada mientras lo mira (a él) y sigue jugueteando con su vaso de cerveza.


Sigo de largo y sonrío. Instantánea de verano.

Aplausos.